Este modelo de aprendizaje requiere que los profesores adopten un papel diferente al habitual en la enseñanza tradicional.
Dejan de ser meros “transmisores de conocimiento” convirtiéndose en facilitadores y planificadores del aprendizaje Su función es la de planificar, observar, acompañar, estimular y evaluar situaciones de aprendizaje.
PLANIFICAR
La planificación implica un cambio de perspectiva en cuanto al rol del profesor y la configuración didáctica de las clases. Los contenidos de los módulos profesionales se investigan y eligen en relación al proyecto o viceversa y confluyen en el trabajo del mismo. Esto lleva al profesor a establecer los objetivos, las competencias a desarrollar y a definir con claridad el producto o problema a trabajar. Pero el camino queda abierto ya que el alumnado es el protagonista del proceso: decisiones, organización, distribución de tareas,…
El profesor guía a los estudiantes hacia el autoaprendizaje y les motiva para planificar, tanto de forma independiente como colectiva, su proceso, ponerlo en práctica y evaluarlo.
OBSERVAR
El profesor observa procesos, cambios, conductas, relaciones, dificultades y potencialidades que puedan ayudar al alumnado a ir desarrollando el proceso, a establecer cambios o mejoras y llegar a la consecución de los objetivos.
ACOMPAÑAR
En los proyectos, el profesorado asume el rol de acompañante o mediador y proporciona apoyo en cuanto al contenido y al método. En algún caso, puede haber un “cliente” que sea el que nos encargue el proyecto pero, en otras ocasiones, será el mismo profesor el que tendrá que decir qué se requiere tanto al principio como a lo largo del proyecto. Además, tiene en cuenta el encaje con contenidos formativos relacionados y con otros de carácter profesional y sistemático.
ESTIMULAR
El trabajo de desarrollo de proyectos ofrece mucho margen para tomar decisiones propias y para desarrollar posibilidades creativas. La clave está en confiar en los alumnos y alumnas de tal manera que sean capaces de desarrollar ellos mismos, en equipo, un plan de soluciones al problema y resolverlo. Se trata de implicar al alumnado en la experiencia de aprendizaje. Es importante que el profesor tenga claro lo que intenta conseguir y ayude, así, al alumno a descubrir cuáles son estos objetivos para captar su interés y provocar su respuesta.
EVALUAR
Debe haber recompensa de los logros del alumno y del grupo, al inicio, durante y al final del aprendizaje. La evaluación es un proceso que acompaña a todo el proyecto formativo.
“Si intentamos formar y valorar situaciones de aprendizaje en contextos colaborativos, las evaluaciones de nuestros alumnos no pueden seguir centrándose en la evaluación individual, priorizando ésta en una calificación final. Así pues, la búsqueda de criterios apropiados para la evaluación del aprendizaje grupal nos lleva a incorporar innovaciones en los procesos evaluativos: considerando distintos tipos de evaluación (inicial o diagnóstica, formativa y sumativa); integrando distintas formas (autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación) y usando diferentes instrumentos relacionados de modo que reflejen información relevante sobre el logro y avance de los aprendizajes adquiridos: observación, portafolios, diarios de clase, entrevistas y cuestionarios, etc.” (Alejandro Iborra, Nieves Izquierdo ¿Cómo afrontar la evaluación del aprendizaje colaborativo?)
En la FP Básica, dado el perfil del alumnado, se puede comenzar por procesos de aprendizaje sencillos en proyectos cuya finalidad sea el mismo desarrollo de las competencias y herramientas necesarias para que el alumnado vaya siendo capaz de trabajar autónomamente, hasta proyectos más completos y complejos
El trabajar por proyectos cambia las relaciones entre profesores y estudiantes. Reduce la competencia entre los alumnos y permite a los estudiantes colaborar y trabajar unos con otros. Se aceptan las aportaciones de los demás como ayuda y no como competencia.
Además, los proyectos pueden cambiar el enfoque del aprendizaje: de la simple memorización de hechos a la exploración de ideas y desarrollo de competencias y herramientas.
La función del profesorado se centra en:
- Preparar meticulosamente el proceso de aprendizaje.
- Mantenerse en segundo plano todo lo posible tomando nota de lo que funciona y lo que no.
- Estar disponible para responder preguntas y resolver dudas
- Animar a los estudiantes a aprender por sí mismos y a formular las preguntas correctas.
- Animar a los estudiantes a autoevaluar su trabajo y experiencias.
- Recordar lo que se olvida y pasa por alto, pero que deber ser considerado y desarrollar, junto con los estudiantes, los contenidos necesarios basados en la experiencia práctica.
- Prestar especial atención a los aspectos de cooperación, organización de tareas, metodología de trabajo en grupo, e incluirlos en las conversaciones con los alumnos
- Evaluar.