Vamos a valorar el proceso educativo en su inicio, desarrollo, finalización y, por supuesto, el producto obtenido como resultado de este proceso. Centramos nuestra atención en la dimensión personal, social y profesional del alumnado para seguir el proceso y la adquisición de las competencias que pretendemos desarrollar en esta etapa educativa de la Formación Profesional:
| Dimensiones | Competencias |
Personal | Autonomía,Responsabilidad, toma de decisionesAutoestima, autoconcepto ajustado, autogestión emocional |
Social | Relación –Comunicación, empatía, respetoCooperación-Gestión de conflictosParticipaciónColaboraciónValoración de la diferenciaSentido críticoRespeto autoridad y normasCuidado del entorno |
Profesional | Ejercicio de una tarea profesionalGestión de proyectos (individual y en equipo)Iniciativa, emprendimientoCreatividad |
La autoestima es un elemento central en la evolución de un alumnado que parte de situaciones de fracaso escolar. Es, también, la clave para el posterior desarrollo de las competencias necesarias para el éxito en esta etapa formativa y en el mundo profesional.Consideramos que la autoevaluación y el “feedback” con el profesorado, así como la experiencia de trabajo cooperativo pueden contribuir a un autoconcepto ajustado así como al crecimiento en valoración personal.Esta capacidad no entrará en el cómputo numérico de la nota, pero registrar su evolución nos ayudará a encontrar claves de posibles dificultades o éxitos en el proceso educativo.

Cuándo evaluamos
Partimos de la premisa de que la evaluación es un proceso de seguimiento continuo en el que vamos observando y registrando la evolución del alumnado. Sin obviar esta praxis diaria, en el trabajo por proyectos, nos centramos en tres momentos fundamentales de este proceso para realizar un análisis y una valoración competencial más detallada y concreta:
- Al inicio de cada proyecto (proyectos con cierta amplitud) para valorar el punto de partida de cada uno de los alumnos/as respecto a los objetivos y competencias a trabajar
- Hacia la mitad del desarrollo del proyecto para comprobar la marcha del proceso, la evolución del alumnado y hacer posibles apoyos de continuidad o propuestas de mejora que puedan reorientar el camino
- Al final del proyecto, valorando el proceso, la adquisición de las competencias propuestas y el producto final presentado
Cómo evaluamosProponemos unas plantillas de observación (evaluación del profesorado y autoevaluación del alumnado) que recogen, de forma sencilla, la información de las diferentes dimensiones que tratamos de desarrollar, desglosadas en ítems sencillos referidos a situaciones concretas en las que podemos valorar las competencias de cada alumno/a. Estas plantillas se completan en los tres momentos: inicio, medio y final del proyecto.
Presentamos, también, una plantilla o ficha técnica para la valoración del producto final y de las competencias profesionales.
Quién evalúaLa evaluación, en este marco metodológico, es una parte esencial del camino que recorren, conjuntamente, el alumnado y el profesorado. Es el momento de reflexionar juntos sobre el proceso, de valorar juntos los pasos que se han dado para aprender sobre el aprendizaje e introducir modificaciones y es el momento de valorar el producto conseguido.El profesorado es el responsable de anotar las observaciones pertinentes, registrar los datos y recoger las autoevaluaciones del alumnado para ir orientando y para ir, también, llegando a una calificación. Ofrecemos unas plantillas que facilitan el registro de datos y el seguimiento.
El alumnado, a través de la evaluación, va siendo consciente de su propio proceso, se siente responsable de él y va adquiriendo las herramientas necesarias para intervenir en el mismo, cada vez con más autonomía, para alcanzar los objetivos que se propone. Incorporamos al proyecto unas plantillas de autoevaluación, similares a las del profesorado, que el alumno/a puede completar, del mismo modo, en los tres momentos fundamentales:
- Al inicio del proyecto para ser consciente de su punto de partida, de sus puntos fuertes y de las competencias en las que necesita una mayor atención y trabajo. Esta valoración permite que alumno/a y profesor/a puedan hacer una selección de dos o tres competencias en las que deseen incidir especialmente
- Hacia la mitad del desarrollo del proyecto para valorar el proceso e intervenir afianzando fortalezas y reorientando posibles deficiencias.
- Al final del proyecto para valorar todo el proceso y el producto obtenido en su trabajo tanto personal como en equipo
Es importante que estas fases de la evaluación vayan acompañadas de una entrevista personal en la que alumno/a y profesor planteen juntos objetivos concretos, orienten el proceso y valoren resultados.
Las entrevistas pueden suponer una importante motivación para el alumnado de la formación profesional básica, al mismo tiempo que fomentan el desarrollo de herramientas comunicativas e impulsan, paso a paso, la adquisición de autonomía en su proceso de aprender a aprender desde la atención a la diversidad de cada chico/a.
Al mismo tiempo, la plantilla de autoevaluación final ha de formar parte de la calificación final en el porcentaje que consideremos adecuado.
